No
obstante, había gente en la Disney que apreciaba su trabajo.
Dos ejecutivos del estudio, Julie Hickson y Tom Wilhite, se fijaron
en su talento de tal forma que, en 1982, Wilhite entregó
60.000 dólares a Burton para que rodase Vincent, corto
basado en un poema de Burton. El corto le brindó la oportunidad
de trabajar con su ídolo de la infancia, Vincent Price,
y entablar amistad con él hasta su muerte, en 1993.
El
proyecto (del que tenéis más información
en la sección Otros Proyectos) gustó en la Disney
pero no sabían qué hacer con él, puesto que
no encontraban un mercado para un producto tan fuera de lo común.
Así que el corto acabó en los archivos de la Disney
después de conseguir premios de la crítica en los
festivales de Londres, Chicago y Seattle, además de un
premio en Annecy, Francia.
Posteriormente
fue recuperado, y en Europa se proyectó en cines acompañando
a Pesadilla Antes de Navidad (película que, por cierto,
empezó a gestarse en esa época, y que no se materializó
hasta 10 años después).
También
en la Disney, Burton dirigió para Disney Channel una versión
de Hansel y Gretel en acción real, con la particularidad
de tener un reparto íntegramente asiático. Además,
la película terminaba con una pelea de kung fu contra una
bruja interpretada por un hombre... Fue la primera película
de actores reales dirigida por Tim Burton.
En 1984, Shelley Duvall, que interpretó
a la madre de Victor en frankenweenie, invitó a Burton
a dirigir un capítulo de su serie Fairy Tale Theatre, en
la que se plasmaban, en forma de TV movies, algunas de las clásicas
historias de los cuentos y la literatura. En este caso, Aladino
y la lámpara maravillosa.